Una rosa pimorosa.

Una rosa primorosa me pidió un día,
que le hiciera una poesía hermosa;
describiendo su cuerpo como yo lo veía,
y de su perfume dijera; como se goza;

pero, que de sus espinas, nada dijera,
que hablara solo de lo amable y cariñoso
que se puede atribuir a una rosa,
como yo, decía la flor coqueta por su celo:

y sin pensarlo mucho le contesté:
primorosa rosa; aún, capullo de rosa;
espera a que se abran tus pétalos,
que el mundo vea tus  colores y opinen;

porque yo amiga solo puedo decir de ti,
muy poco que tu no sepas, y te parecerá poco;
tus pretensiones son muchas y todas buenas;
quieres ocultar tus espinas que son balas:
dolorosas como flechas, y también son tuyas;

espera a que tu existencia te deje ver que eres:
hermosa como todas las flores, un sol celoso;
que tu perfume es solo tuyo, primoroso,
meloso, embriagador de sentidos;
pero tus espinas, que también son tuyas,
son flechas que duelen en los dedos;
espera y cuando te conozcas en conjunto;
restarás mucho en tus fantasías;
de todas formas eres mi poesía,
preciosa rosa y amiga, a pesar de las espinas.


Jecego. Domingo 27 se mayo del 18.

Mañana. 1

Mañana. 1.
Futuro incierto es mañana,
si me pides que te hable de ayer
te hablaré hasta donde recuerdo,
también de días pasados, vividos,
pero de mañana….

de ayer puedo contar mucho,
más de lo que contar puedo;
pero de mañana, amigo de mañana,
ni siquiera sé si estaré vivo.

Mañana es un lejano futuro
donde, no todos llegaremos,
mañana es una incógnita
que aún está en silencio;

mañana es una ilusión
con la que todos contamos;
una guagua que  todos queremos coger,
pero que a veces sigue de largo y nos deja
en la parada esperando;

mañana es el futuro,
mañana es nuestra meta,
mañana es esa casita con que todos soñamos,
para realizar nuestros sueños;
o reunirnos con aquellos que cogieron
la primera guagua del tiempo,
mañana, triste palabra,
tan cerca y tan lejana.


Jecego. Sábado 26 de mayo del 18.

Cuarto aniversario.

11 de mayo,
día de desasosiego
triste día ese día,
tan cerca y tan lejos;
robaste el motor de mi vida
y llevaste muy lejos,
donde mis dedos no lo encuentra,
ni mis ojos pueden verlo,
solo mi memoria se acerca un poco
íntimamente a su cuerpo;
gracias memoria por serme fiel,
gracias por dejarme vivir en su recuerdo,
gracias memoria y tiempo
por mantener en mi, vivas
las esperanzas de un reencuentro;
no sé si aquí en la tierra,
o allá, en el cielo
donde nada es lo que fue,
solo imágenes intangibles de sueños,
surcando el aire de nuestro tiempo;
no veo bien, si repitiendo recuerdos,
o empezando de nuevo,
a vivir, nuevos momentos.

Estoy empezando a creer
que la vida solo es:
memoria y tiempo,
metidas en un cuerpo.


Jecego. Miércoles 23 de mayo del 18.

Creí haber hecho un arco iris de sombras

Creí haber hecho
un aro iris de sombras,
pero me equivoqué;
las sombras no tienen colores,
ni agua ni soles,
solo un paisaje sombrío, sin nubes,
sin lluvia, sin luz,
esperando al invierno
en el lugar donde me encuentro.
Era otoño, creo
o por lo menos, creo yo;
se acabaron las flores,
las hojas del árbol están cayendo,
el suelo es una alfombra
de arbustos muertos;
todo huele a sombras
y con ellas quería hacer,
un arco de colores, sin columnas
de nubes húmedas y frías;
ni agua, sin luz, sin invierno,
ni un rayo donde apoyarse
los colores de mi fantasía,
o mi sueño…
en una noche
de cualquier día
de mi tiempo;
y me quedé sin nada
esperando al invierno.
Jecego. 23 de mayo del 18.

A donde vamos?....

A donde vamos?.

Para que suplicar si nadie te escucha,
si se hacen que no te oyen,
y siguen escuchando sus propias palabras
que solo ellos oyen en su andar sin pausa.

Vivimos en un mundo, donde nadie vive,
un mundo donde habita la maldad;
ni uno, ni otro bando vive de verdad,
solo se las arreglan para subsistir, inertes.

Unos a costa de los otros, sin impunidad,
todo es licito, menos, no pagar a hacienda,
castigo carcelario, para unos, mortal
más para los de acá, que para los de allá.

Palios de luz para los dominantes…
sombras muy profundas para los que sufren;
mejor callar que sufrir desprecios de unos,
y de los otros silencios que duelen.

Pronto solo oiremos el ruido de las olas,
de el día, alborotar; el silencio de la noche,
y del monte, el viento en sus ramas
y, luego, silencio, silencio nada más.

Jecego. Martes 22 de mayo del 18.


Soñé anoche, que una semilla volaba.

Soñé anoche que una semilla volaba.

Soñé en mi triste y maravilloso sueño,
que una semilla volaba en el viento
y caía entre piedras volcánicas,
entre cúmulos informes de lava
en el más absoluto desierto.

se sentía morir, se secaba, pero
una nube madre de muchas nubes,
se apiadó de ella y dejó caer sobre la semilla
con amor, todo el agua de sus entrañas;

la semilla tomó fuerzas se aferró a la vida
y rompió su corteza de madre y parió,
un árbol  que resultó ser una encina,
nido de muchas vidas que cantaban
al viento sus cantares,
dando gracias al sol por su luz,
y a aquella nube madre, por su agua.

Yo me sentía su luz, y le miraba crecer,
crecía y crecía la encina que agradecida
extendía sus brazos al cielo dando gracias;
sus ramas al sol adoraban por su luz,
y a las nubes, un millón de bendiciones
por haberle preñado con su agua.

Toda la encina se hizo amor y dio cobijo
a las aves que en su peregrinar mundano
le visitaba. Amor con amor se paga,
decía, mientras se daba…..o soñaba.

Jecego. Viernes 18 de mayo del 18.

Luz y sombra.

Luz y sombra.

Sin luz, todo es sombra,
sombra es la cara oculta de la luna,
sombra es lo que proyecta mi cuerpo
cuando tú lo alumbras de cerca
y yerma se tiende en el suelo;
con un nombre común como la muerte
sombra, mi sombra, la sombra…

Y para que sirve una sombra sin vida,
sin cuerpo, sin sonrisa, sin sueños,
si solo es un olvido que espera
que llegue la luz que la borre,
sombra es sinónimo de muerte
que sin cuerpo llora su mala suerte;

imagen indefinida siempre detrás de la luz,
como si tuviera miedo que la vieran,
con la esperanza ciega de llegar a la noche
donde todo es sombra, y vivir en ella
con todas las sombras que se perdieron
cuando se ocultó el sol.

Sombra soy yo, pensando en la luz
que se llevó mi tiempo.


Jecego. 15 de mayo del 18.

Mis errores.

Mis errores.

Mis errores no son pensamientos que me devanan,
son parte de mi esencia misma,
son trozos de mi que escapan
sin que yo pueda hacer nada
para retenerla en mis páginas.

Trozos de mi que eligieron ser libres,
que quisieron obrar sin ser mandadas,
rompiendo mi reinado, encasilladas
para cometer esos errores de que hablas
libre de sintaxis, desordenadas.

Veo trozos de mi por todas partes,
cada palabra suelta lleva algo de mis pasiones,
pero no se entienden y aisladas confunden
sus papeles, dejan de ser humanas por ser libres,
se pierden en el laberinto de la duda y yerran.


Jecego. Domingo 13 de mayo del 18.