El cielo está más allá del infinito.


 

 

El cielo está más allá del infinito

 

Nos pasamos la vida

intentando llegar muy lejos;

inútil pensamiento y lejana

forma de perder el tiempo,

pensando en jornada tan larga

buscando la posesión de un deseo;

 

no hay distancia más corta que ésta,

ni momento más propicio que ahora;

acerquemos el cielo a nuestros pies

y hagamos lo queremos hacer

en este momento pleno de deseo y fantasía.

 

La vida es muy corta

y un sueño, un instante,

no alarguemos la hora

porque la distancia es constante;

 

y el corazón amigo que late aventura

puede quedarse en el intento,

mirando al cielo, por si llega de la altura

y ante los pies esperando, el infinito.

 

Jecego. 12/08/17.

Te pido viento.


 

 

Te pido viento.

 

No sé si sabes escuchar, pero lo intento,

te pido soples mis velas, para llegar;

te pido tiempo para enjugar mi pena,

silencio para ahogar mi sed, y rezar

para que las penas se hagan flores

y conviertan en amores en el pensar.

 

Te pido que llueva agua y nieve blanca

que alivie el calor que quema mi cuerpo,

este fuego de infierno que me mata;

como puedes ver viento, no te pido tanto,

solo tienes que querer y hacerlo,

te espero en la proa de mi barca;

 

no tardes amigo, escuchame y presto ven,

no dejes que la noche me invada;

tengo miedo a la oscuridad y al silencio,

tengo miedo que llegue el amanecer y no esté.

 

Tengo prisa, por eso no me muevo,

los pasos hacen distancia,

y respeto mucho a la mar, y al viento,

y el horizonte, que espere….

 

Jecego. 09/08/17.

Muñeca de trapo.


 

Muñeca de trapo.

 

La niña jugaba con su muñeca de trapo

la mantenía en su regazo, como mamá verdadera,

le hablaba como si le entendiera

y la boca de la muñeca pintada en el trapo, sonreía.

 

Eran tan amigas como madre e hija, y sus vidas

en paralelo tenían embrujo de cielo y adoraban,

la niña pintó los labios de la muñeca de rojo carmín

y despertó en ella el deseo de sentirse mujer y habla.

 

La niña bendecida por los recuerdos de su madre

miraba a su muñeca con ojos de mamá,

y la muñeca sonreía a los ojos de niña que hacía de madre.

 

La niña recodó que ella lloraba en los brazos de su madre

y la muñeca, sin saber por qué lloró mirando a sus ojos

y  pensó, que la muñeca de trapo tiene memoria a flor de piel.

 

Jecego. 05/08/17.

 

 

Plegaria al viento.


 

Plegaria al viento.

 

Cual volar de mariposa

libando de flor en flor el viento,

se lleva de la flor el color en sus alas,

y el tiempo, que en sus pétalos fue primavera

convierte el cálido verano en infierno.

 

Oh, cálido viento quemante en verano

no quemes las raíces de mi huerto;

son las venas de mis plantas que en primavera

llenan mi jardín de flores y mariposas,

y tu con ellas polinizan las palabras de mi sueño.

 

No tengo poder sobre ti, eres libre como tu dueño,

tu eres gigante y yo pequeño, pero libre y fuerte

y para vencerte, conozco el remedio;

dejarte volar hasta que me encuentres.

 

No provocare enfrentamiento donde pierda, no,

lucharé desde mi cueva en la montaña;

dejaré mi puerta abierta para que al pasar

quede tu fuerza impresa en la roca con tus alas.

 

Jecego.

Hablando con la noche.


 

Nunca te he querido más, te he querido siempre,

nunca  he tenido mi corazón, tan lleno;

siempre he amado a ciegas, a favor del viento,

por el enigma de un beso lo he dado todo, siempre.

 

Nadie podrá decir que le ofrecí un cielo de rosas,

si quizá un cielo de besos lúcidos como estrellas

con un abrazo cálido engarzándolas todas;

y pagué mi deuda con una lluvia de sueños rosas.

 

No fui constante en mi sueño, y me perdí soñándote,

quise ser tuyo un instante y me quedé para siempre

prendido de un beso que te robé muy grande;

 

el amor es solo un diamante en el camino

que espera que un caminante perdido lo encuentre;

para tallarlo y pulirlo a corazón abierto.

 

Jecego. 04/08/17.

Cuando despierte.


 

Cuando despierte.

 

Cuando despierte quiero sentir tus labios en mis ojos,

quiero sentir tu pecho junto al mío,

y al unísono oír dos corazones latir, el tuyo y el mío

al amanecer de una noche cálida de otoño;

 

sintiendo la suavidad de tus manos en mi piel

y el gozoso viento del otoño en mis sentidos,

envuelto en el aroma de tus rosas

en mis ojos entre despierto y dormido.

 

Quiero que la mariposa de tus labios,

se posen en mis ojos y dejen esa luz

que necesitan para despertar;

 

quiero que tus labios canten un cantar

que dé vida a mi cuerpo y despierte

de ese letargo que anuncia la muerte, sin sentido.

 

Jecego; 04/08/17.

 

 

Te veo como un largo rio


 

 

Te veo como un largo río

siempre corriente abajo,

como ese viento que sin detenerse

se pierde:

entre el norte y el sur

entre el este y el oeste,

siempre abriendo caminos

hasta que la roca lo detiene;

eres arena en el desierto

espuma y niebla en el agua,

ante mis ojos tenebroso ruido

y rechinar de madera en la ventana;

fuerza de máquina en la vela,

en el molino veleta sobre sí mismo,

y en el pelo, maraña buscando caminos

en una selva intrincada;

si te viera como amigo

otro gallo me cantara;

pero te veo alejarte con mi agua

a derramarla en las arenas de mi playa;

creo que solo eres un camino

por donde corre el agua perdida

al mar de tus labios encendidos

a apagar su luz en el agua.

 

Jecego. 02/08/17.

Soy tan breve como mi tiempo.


 

Soy tan breve como mi tiempo,

como el sueño de una noche,

como un beso robado bajo la lluvia,

como un suspiro que se quedó dormido

oyendo el paso de las grullas

en su viaje migratorio, muy lejos;

como el silencio que quedó

después de un beso muy largo,

como el destello de un rayo,

como el recuerdo de una mirada,

como el calor de un encuentro,

como la memoria del silencio,

y como el recuerdo que quedó

de una caricia que se llevó el viento;

así de breve soy yo

simple imagen de un sueño.

 

Jecego. 02/08/17.