Vengo de la noche profunda.

Vengo de la noche profunda
donde el silencio se hace abismo,
donde la memoria se hace gris o nada
y la palabra, voz muda, dormida.

Allá no hay verdad ni mentira
allí solo el silencio habla;
nadie llama a nadie, todo es una bruma
que en el silencio de la  noche se respira.

Allá no hay vida ni esperanza
todo es silencio u olvido;
no hay momentos, sino tiempo
con la verdad escrito en la cara.

Allá todo es amor infinito
que se respira en cada palabra;
un sol radiante para todos dormido
donde se esconden las palabras;
que nunca vieron la luz del sol
y no pude ver su cara.

Vengo de un lugar sin nombre
seguramente una playa;
donde la ola deja su espuma gris
porque se ocultó, la espuma blanca;

se quebró la ola, olvidó su idioma,
y se confundieron las palabras
en la revoltura de un agua extraña
mezcolanza de dos aguas.


Jecego.

Soñar no cuesta nada.


Soñar no cuesta nada. (2.513).

Soñé que caminaba sobre el viento
y me vi envuelto en sus alas;
noté que me hundía cuando pisaba
y sacaba las alas de mi sueño;

me hice nube y viajaba con el viento,
subí a la montaña y quedé asido en la altura
a la rama de un pino en la montaña,
bajé y pisé de nuevo en tierra dura;

di gracias al cielo por haberme dado
la gracia de pisar en tierra firme
libre de las alas del viento que me elevaba
poniendo mis plantas sobre el suelo;

de nuevo di gracias al cielo y al viento
al cielo por mantenerme dormido mientras volaba;
y al viento por cobijarme bajo sus alas
mientras soñaba que soñaba.

Cuando acabó el tiempo de mi sueño
estaba de nuevo en la cuevita del viento;
tendí mis manos sobre tu espalda y de nuevo
empecé a soñar contigo, que no estabas.

Cerré la cuevita con mi sábana
y esperé a que amaneciera
acurrucado en tu espalda..

Jecego.

Puertito de Güímar.


Puertito de Güimar.

Playas creadas por el hombre
de rocas rodadas enormes
apiladas en las orillas;
haciendo socos que son playas
que resguardan al bañista
de los sustos de las olas bravas.

Son nuestras ensenadas artificiales
lugar donde todos disfrutamos,
un regalo compartido
entre la mar y la orilla;
para disfrutar la familia
de las olas en calma.

Playas artificiales, piscinas populares,
donde disfrutamos como podemos,
los habitantes del valle;

en ese agua azul del océano,
con el canto de la ola en la roca,
y esa música lejana de nuestras folias canarias.

Jecego. 24/04/17.

Valle de Güimar


 
Valle de Güimar.
Que bonito amanecer
cuando son tus ojos los  que iluminan
esta mañana que quiere ser
la más hermosa que se adivina,
entre el ser y no ser;
quiero ser de ti, mujer canaria
esa luz que ilumina el horizonte;
quiero ser el mar, también el monte
que acaricia tu luz, cada mañana;
ese alba que entre luz  y sombra
dice a la luna que se vaya,
que deje al sol su relevo
pintar a  las nubes de  colores
con que celebrará otro amanecer;
y cuando tu luz llene el día
y los pajarillos canten sus alabanzas;
mi valle será ese paraíso
que creó Dios en España, Tenerife; Canarias
con su traje de gala.
Jecego. 24/04/17

Hoy es viernes.


Hoy es viernes.

No sé si cansado o esperanzado;
cansado del goce del día de ayer,
de haberlo vivido sin descanso, a tope;
o esperanzado de mejorarlo mañana
cuando el sol se oculte, despidiéndose
como sábado a descansar en la noche.
 
Olvidándome de hoy como broche;
Iré a buscarte, mañana;
hoy lo pasaré en la memoria de ayer
hurgando en cada momento,
buscando algo, no sé qué,
que pudiera ser paladín de un sueño;
porque la vida es solo eso:
 
memoria, recuerdo y volver a empezar
hasta que llega la noche que lo borra todo;
y nos quedamos en la oscuridad absoluta
sin ayer ni mañana….
y sin vivir, hoy
fin de semana.
 
Jecego. 21.04.17.
 

Mujer y rosa.


Mujer y rosa,
rosa y mujer,
hoy como ayer, disputan
cual de las dos es más hermosa;

hoy como ayer no sabría responder,
si es la mujer o la rosa, más hermosa,
y aunque  el  resultado universal es la mujer
usa la mujer como complemento, la rosa.

Jecego. 20/04/17.

Poesía mía.


Poesía mía.

Te creé con ladrillos de letras
que una en una fui uniendo,
ellas se reían, cuando ponía un punto sobre todo,
que corrían a otra línea.

Se miraban y decían: cosas de locos
comentaban, pero mantenían unidas
a pesar de los espacios,
que había entre sus filas; 

como flores se hicieron ramo
y como ramo primorosas;
se miraron y sintieron hermosas,
jardín hermoso en primavera;

donde en cada espacio nacía
un color inervado a la esencia
de una hermosa poesía.

Desde entonces
primavera y poesía se unen para siempre,
donde las flores son la simiente
y las letras poesía.

Jecego. 19/04/17.

 

 

Soledad en mis orillas.


Soledad en mis orillas.

 Siento tus pisadas en mis arenas,
siento tu andar por mis aguas,
siento alejarse tus pasos
y tu andar de sirena que se aleja;

veo tu silueta sobre las olas
y tu traje blanco como vela,
elevarse al viento como ondas
haciendo de guía o veleta;

te siento soledad en mi pecho
tu nombre se hace ausencia en mi ser;
por el hecho de tener nombre de mujer
te siento, te siento, te siento….

No te alejes sirena de mis orillas
quiero sentir tus pasos en mis arenas,
que tu cuerpo se eleve sobre mi pecho
y mi espuma blanca, tu vela;

haré que la veleta se duerma
para que mi cuerpo sea tu meta..

Jecego. 18.04.17